Favoritos de blanken en Peques y Más http://www.pequesymas.com/usuario/ seleccionado por blanken http://www.pequesymas.com <![CDATA[Primeros pasos hacia la lectura]]> http://www.pequesymas.com/lectura-infantil/primeros-pasos-hacia-la-lectura http://www.pequesymas.com/lectura-infantil/primeros-pasos-hacia-la-lectura Tue, 05 May 2009 17:51:43 +0000 seleccionado por blanken leer.jpgLa lectura es, sin duda, el tema que más nos preocupa a los padres. Yo me encuentro ahora en ese punto, mi hijo acaba este año Educación Infantil y para el próximo curso, Primaria, necesita saber leer y escribir, al menos en el colegio en el que está. En nuestro caso particular se está haciendo muy cuesta arriba mostrando claros síntomas de rechazo hacia la lectura, aunque me pide que le lea toda clase de cuentos, al menos no se cierra a los libros.

El proceso de maduración en este campo es muy personal, al igual que no podemos obligar a un niño a hablar o a andar, mientras no esté preparado, no podemos hacerlo con la lectura, puesto que su desarrollo cognitivo y comprensión lectora también tiene su tiempo.

Alrededor de los 6 años es cuando el niño tiene desarrollada todas sus capacidades, con lo que se supone que la mayoría de ellos pueden leer, pero como toda regla tiene sus excepciones. Hay niños que con 4 años leen perfectamente y otros que con 7 años aún no son capaces de hacerlo correctamente, ambos casos entran dentro de la normalidad, aunque si bien es cierto no es lo mas habitual.

Lo principal es no preocuparnos en exceso ni transmitir esa preocupación a nuestros hijos. Ser constantes con ellos les ayuda, pero que no sientan presión al respecto, puesto que pueden llegar a sufrir un bloqueo y negarse en redondo a enfrentarse a ningún tipo de texto. Por otro lado, también hay que alabar cualquier tipo de avance que veamos, ellos sentirán mucha alegría de ver sus pequeños pasitos valorados, no olvidemos que es un gran esfuerzo que requiere mucha concentración y constancia.

Volviendo al caso de mi hijo, su profesora nos dijo en la última reunión que no tuviésemos prisa, que no nos agobiásemos por ver que algunos de nuestros hijos aún no sabían leer, aunque el programa educativo del colegio parece ir por otro camino, puesto que un niño cuando alcanza su maduración personal en este campo es capaz de aprender a leer en dos semanas. Lo que me gustó muchísimo es el símil que utilizó para el caso, nos dijo que para los niños el alfabeto no representa nada, es como si nosotros viésemos letras chinas, su cerebro no está capacitado para asimilarlo, de ahí la necesidad de la maduración lectora para que empezasen a “descubrir” realmente la letra y reconocerla entre las demás. Para conseguirlo cada colegio utiliza un método pedagógico específico, elegido por los profesores, que está diseñado para fomentar esa maduración.

Pero no todo queda en eso, un niño, como hemos repetido varias veces, aprende por imitación. No podemos incentivar a la lectura si nosotros no le servimos de ejemplo, si no tenemos libros en casa a su disposición, si no nos ven leer nunca, si no mostramos interés por la lectura,... ¿hace falta seguir?

Por ahora me voy a basar en algún simple truquito personal que he utilizado para incentivar la lectura en mi hijo, incluso alguno que mi hermana a utilizado con mi sobrina mayor para despertar el amor a la lectura, que por cierto ha conseguido, mas adelante profundizaré más en el tema.

  • Desde bebés es importante introducirles en la rutina lectora, contar un cuento o leerles un libro es fundamental, la mejor hora la de irse a la cama, pero en cualquier momento se puede improvisar una pequeña lectura.

  • Intentar darle emoción al relato, no leerlo de forma lineal y monótona, los cambios en la entonación hacen que el relato se torne mucho mas interesante.

  • Escenificar en la medida de lo posible las lecturas, bien sea disfrazándose e interpretando el cuento, o utilizar marionetas.

  • Llevarles a los cuenta cuentos siempre que podamos, de forma muy sutil les va acercando al mundo literario, también podemos realizarlos en casa. Un día en semana puede utilizarse con dicho fin, toda la familia reunida alrededor de un buen libro, esos momentos no se olvidan nunca.

  • Respetar mucho sus gustos personales, no obligar nunca a leer un libro que no les apasiona, pensará que todos son aburridos, mejor leerles las historias que ellos elijan, así fomentaremos su actitud positiva ante el libro. Este punto estaría en relación directa con su edad madurativa, ya que algunos niños un poco mayores siguen prefiriendo las lecturas mas infantiles, no debemos preocuparnos por ello, llegará el día que precisen otro tipo de libros.

  • No mostrarles la lectura como la alternativa al aburrimiento, las asociará fácilmente. El clásico comentario del niño “mamá, me aburro”, la posible contestación “¿por qué no lees un libro?”

  • Mezclar los libros con los juguetes, que sean totalmente accesibles a ellos, que los manejen a su antojo. Eso hará que los adapte a su vida cotidiana, no que los vea como algo que adorna la repisa y que solo se pueden utilizar en presencia del adulto.

  • No forzarles a leer con malos modales, gritos, imperativos ni malestar por nuestra parte. Solo conseguiremos abrumarles, con paciencia se consiguen mejores resultados.

  • En algunos casos los libros con pictogramas ayudan mucho, tienen dibujos llamativos y las historias se les hacen mas amenas.

    Un truco que a mí me está funcionando es seguir leyendo yo los libros pero los títulos los tiene que leer él. Poco a poco va admitiendo esta técnica y va avanzando pasito a pasito. Cuando logra terminar de leerlo se siente importantísimo, no para de reír y saltar al tiempo que dice “lo he leído mamá

    Mas información | El Umbral de la Luna

    Imagen | Fran Villena (villano)

  • ]]>
    <![CDATA[Librería El Dragón Lector]]> http://www.pequesymas.com/lectura-infantil/libreria-el-dragon-lector http://www.pequesymas.com/lectura-infantil/libreria-el-dragon-lector Thu, 07 May 2009 03:07:22 +0000 seleccionado por blanken librería dragón lector
    Hace años conocí un lugar muy especial, la librería El dragón lector, situada en el barrio de Chamberí en Madrid. Mi hermana me llevó allí puesto que yo quería hacer un regalo especial a mis sobrinas, me atendió Pilar, su dueña, y en cuestión de minutos ya tenía los regalos perfectos. Solo hizo falta decirle la edad de cada una de las niñas, sus gustos aproximados y el importe que más o menos me quería gastar, lo demás corrió de su cuenta. Sobra decir que acertó en todo.

    Aún recuerdo su acogedora entradita, con un silloncito a un lado, y su olor a libro que impregnaba el ambiente. Yo entré con mi hijo en bandolera, no tenía los dos años por aquel entonces, y fue curioso su interés por aquel trapito que sujetaba cómodamente a mi bebé, incluso llegó a probárselo, con lo que sentí un ambiente muy familiar y humano desde el primer instante. No solo la atención personalizada que me dieron me gustó, también la visión de librería abierta, pensada para los niños de todas las edades, con actividades específicas, me encantó.

    Todo un mundo de fantasía rodea el local, incluso Leo, el Dragón Lector, tiene una historia emotiva y mágica, que ya podemos leer también en papel. Todas las semanas Leo deja unas sugerencias en un baúl, y ¿qué será?, pues ni más ni menos que los libros que se cuentan los sábados. Así logra acercar a los niños al mágico mundo de los cuentos, sus relatos les envuelven y los traslada a otro mundo lleno de imaginación.

    Ahora tienen dos librerías abiertas en la misma línea, una de ellas además ofrece actividades en italiano, totalmente gratuitas, así que cualquier persona que se encuentre cerca podrá disfrutar de todo lo que ofertan.

    Para los que tenemos algo más difícil el trasladarnos a sus tiendas, siempre tendremos la opción de su web, no nos cuenta cuentos pero sí nos recomienda los mejores libros para cada edad, incluso para los papás. Además su atención personalizada mediante el correo electrónico facilita muchísimo el asesoramiento que podamos necesitar.

    Para mí la librería El Dragón Lector significa fantasía, imaginación, cariño y buen hacer de aquellas personas que siguen siendo niños grandes.

    Mas información | El Dragón Lector, esMADRID.com

    ]]>
    <![CDATA[Quiéreme como soy, no como quieras que sea]]> http://www.pequesymas.com/desarrollo-del-nino/quiereme-como-soy-no-como-quieras-que-sea http://www.pequesymas.com/desarrollo-del-nino/quiereme-como-soy-no-como-quieras-que-sea Fri, 01 May 2009 10:12:26 +0000 seleccionado por blanken quererme.jpgEsta semana, en el colegio de mi hijo, se han realizado talleres en relación al día del libro. Una de las actividades era escribir una cita en un trozo de tela, cada niño elegía, o se inventaba alguna, y los padres le teníamos que ayudar a plasmarla en su recuadro. Una vez todas recopiladas, se cosían entre sí formando una manta libro. El martes pudimos entrar a una sala donde estaban todas expuestas. Hubo una que me llamó mucho la atención, no solo por la cita en sí, sino por la niña que la escribió:

    Quiéreme como soy, no como quieras que sea.

    Es compañera de la clase de mi hijo, con un carácter muy definido y una autonomía poco corriente en su edad, aún no ha cumplido 6 años. Yo la considero un diamante en bruto, aunque para cualquier profesor es una niña de las que dan trabajo. No obstante esta frase me hace pensar muchísimo, ¿de verdad queremos a nuestros hijos tal como son? Evidentemente cualquier padre, yo misma, se sentiría ofendido ante esta pregunta, ¿cómo no voy a querer a mi hijo?, creo que hablo por todos al afirmar categóricamente que los queremos por encima de todo. Pero, siempre hay un pero, ¿estamos seguros de esta afirmación?

    Querer a una persona es aceptarla tan como es, con sus virtudes y sus defectos, respetar su personalidad y no intentar cambiarla, entre otras cosas porque no lo conseguiremos. Pero qué pasa con nuestros hijos, ¿realmente los respetamos y los aceptamos? Hay muchos casos en los que los padres nos sentimos decepcionados con actitudes de nuestros hijos, entre otras cosas porque queremos que sean perfectos, o al menos que se acerquen a ello, pero no nos paramos a analizar si nuestra razón es la misma que ellos persiguen, al fin y al cabo son personas también, no una mera prolongación nuestra, y con el derecho a ser como son.

    Con esto no quiero decir que no se les enseñe una mínima base educativa, el respeto hacia los demás y hacia él mismo, que es lo mas importante. Pero fuera aparte de ello ¿estamos realmente preparados para aceptar una personalidad propia y dejar que se formen sin manipulación por nuestra parte? Claro que es complicado cuando el sistema cuestiona constantemente a las personas, cuando un niño es mas movido enseguida es catalogado de hiperactivo, o cuando sus inquietudes intelectuales van mas allá son vistos como contestones cada vez que rebaten algo. Parece que buscamos al niño perfecto, modosito, que sea la admiración de todos por su saber estar, la envida del vecindario porque come de todo y sin rechistar, que aprende a leer muy pronto y destaca por su inteligencia controlada, que nunca grite y juegue durante horas sin molestar a los papás, que no interrumpa a los mayores cuando hablan y obedezca a la primera sin rechistar, lo que comúnmente denominaríamos como niño bueno.

    Nosotros, mi marido y yo, como todo padre o madre, hemos tenido que aceptar las virtudes y defectos de nuestro hijo, y reconocemos que aún nos queda mucho camino que trazar puesto que es el fruto de dos personalidades diferentes, por muy bien que nos llevemos claro, y eso es irrefutable. Ahora yo lanzo otra cuestión, ¿estamos los padres a la altura de nuestros hijos?, ¿somos lo que ellos esperan de nosotros?, ¿respondemos al nivel que ellos nos demandan?, para mí está claro y antes de exigirles nada tendremos que predicar con el ejemplo. Porque nuestros hijos siempre nos quieren como somos.

    Mas información | Tus hijos no son tuyos
    En Peques y mas | Niño bueno, niño malo
    Imagen | Christina Snyder

    ]]>
    <![CDATA[El niño enfadado]]> http://www.pequesymas.com/desarrollo-del-nino/el-nino-enfadado http://www.pequesymas.com/desarrollo-del-nino/el-nino-enfadado Sat, 02 May 2009 06:46:52 +0000 seleccionado por blanken enfado2.jpgTodos nos hemos enfadado alguna vez, aunque algunos parecen vivir en ese estado casi permanentemente, y los niños no van a ser menos. Depende del adulto ayudarles a entenderlo y superarlo, para que no quede ira residual en ellos. Lo más importante es no juzgarles y comprenderles, puesto que como adultos sabemos lo que se siente al estar enfadados y no nos ayuda en nada que intenten prohibirnos el estar así, que es lo que muchos niños sufren en estas situaciones.

    Con nuestro hijo hemos tenido momentos de más o menos tensión, según la acción que provoca el enfado en sí. Es comprensible entender que si algo no ha salido como él esperaba, evidentemente, se va a enfadar. El grado siempre dependerá de nuestra comprensión y la manera que tengamos de manejar la situación.

    Por lo pronto lo mejor es siempre escucharles, que expongan la razón por la que quieren hacer algo, seguidamente tendremos que explicarles las nuestras, de manera calmada y paciente, hasta que logren entendernos también. Normalmente se logra un entendimiento rápido y se buscan soluciones conjuntas, pero siempre con la implicación del adulto. No vale decir que no pueden ver una película, como ejemplo básico, y mandarles que se entretengan de otra manera sin ayudarles a buscar otra vía, puesto que en el estado de decepción en el que se encuentran no serán capaces de pensar en algo que no sea la visión dicha película. Dicho de otro modo, mejor que nos comenten la razón por la que querían verla, nosotros les expondremos las nuestras de manera clara, sin el clásico “porque sí” al que nos tenían acostumbrados nuestros padres, posteriormente podremos buscar alternativas como leer juntos un libro, jugar a algo, salir a la calle,... cada uno sabrá lo que tiene que hacer, al final el no ver la película no entraña ningún problema familiar y el niño se siente bien y sin enfado posterior.

    Hay casos en los que es más difícil manejar las situaciones, quizá el enfado dure más, pero lo importante es respetar ese momento, tiene derecho a sentirse así y no debemos cortarle o imponerle un cambio drástico de humor. ¿Cómo nos sentiríamos si no nos dejasen enfadarnos y encima nos obligasen a poner buena cara?, ¿no es preferible que nos ayuden a desahogarnos escuchándonos y comprendiéndonos?, en el caso del niño esto se hace mas patente, dado que manejar los sentimientos y estados emocionales es un proceso largo que requiere un gran autocontrol, y eso solo se consigue con el tiempo, aunque incluso hay adultos que aún no lo han logrado, ¿cómo pretender que un niño sí lo haga?.

    Otro punto muy importante es la influencia que nosotros ejercemos en ellos, no olvidemos que no dejan de ser espejos de lo que hay dentro de la familia. Unos padres en constante estado de tensión influirán negativamente en el desarrollo emocional del niño, que se verá afectado en su conducta, siendo más propenso al nerviosismo y a la irritabilidad. Si en condiciones normales nos alteramos demasiado, perdemos los nervios con facilidad y no controlamos nuestras emociones, no podemos pensar que nuestros hijos sí lo harán. Hay que autoanalizarse para ver si somos nosotros los que estamos influenciando demasiado a nuestros hijos, en este punto claro, y regularnos primeramente para poder ayudarles a ellos.

    Exigirles demasiado también pasa factura, ya que se sienten evaluados constantemente y eso les provoca un estado de tensión difícilmente controlable. Este punto estaría en relación directa con “quiéreme como soy, no como quieras que sea”, esperar de ellos algo que no pueden dar es forzarles a ir contra natura.

    Ayudarles a manejar situaciones es muy importante, evitaremos muchos enfados infantiles y aprenderán a controlar sus emociones de forma natural.

    Mas información | Dr. Sears, A través de la infancia
    Imagen | lepiaf.geo

    ]]>
    <![CDATA[Chantaje emocional]]> http://www.pequesymas.com/desarrollo-del-nino/chantaje-emocional http://www.pequesymas.com/desarrollo-del-nino/chantaje-emocional Sun, 03 May 2009 06:06:47 +0000 seleccionado por blanken chantaje1.jpgEl chantaje emocional es una práctica muy extendida y que nuestros hijos aprenden, no es innata en ellos. Cuando son pequeños, sin darnos cuenta, condicionamos mucho sus acciones reprobándoles constantemente. Dependiendo de la situación así haremos el chantaje de forma mas o menos visible. El fin del mismo es que hagan, o digan, algo para evitar un sentimiento, o acción, negativo hacia ellos.

    Claros ejemplos son “no hagas eso que mamá se pone triste”, “si no me haces caso se lo digo a papá y se enfadará mucho”, “tú pórtate bien y luego te daré un caramelito”,... ¿cuántas frases más se os ocurren?. Todo lo condicionamos con un trasfondo chantajista, conductas a la vez aprendidas en nuestra infancia, y que son difíciles de modificar si no somos conscientes de ellas.

    Yo me he dado cuenta con mi hijo, cuando me ha dicho que si no hago algo que él quiere se enfada conmigo o se pone triste, con lo que ahora tengo dos trabajos, el intentar modificar mi propia conducta y el enseñarle a que el chantaje no es la mejor opción para la convivencia.

    La base de todo es el respeto, hacia uno mismo y hacia los demás, y esto es incompatible con el chantaje de cualquier tipo, ¿cómo podemos entonces suprimirlo?, sencillamente aceptando a nuestro hijo tal como es, guiarlo sin manejarlo y respetar sus decisiones puesto que también tienen derecho a equivocarse. Parece fácil así dicho, pero es tremendamente complicado ya que nosotros llevamos impreso un tipo de educación que marca muy mucho nuestra conducta.

    El mayor problema es que el chantaje está totalmente extendido y aceptado de forma natural. Miremos a un niño de primaria, lleva el curso algo justito de nota y los padres, para intentar motivarle al estudio, le ofrecen el regalo que él quiera para que apruebe con mas nota y se esfuerce. Esto podría ser un claro ejemplo de motivación personal y el esfuerzo de superación para conseguir algo que uno quiere, sí, podría ser, y es así como lo enfocan los padres que siguen estas prácticas, pero en el fondo ¿no es comprarle algo para que estudien y nosotros nos sintamos orgullosos de las notas?, ¿qué enseñanza ha sacado en claro el niño?, desde luego no ha estudiado por bien suyo (típica charla de padres que todos habremos escuchado alguna vez), sino porque consigue que le compren lo que en condiciones normales sería imposible tener. El debate está servido.

    La base de todo sigue siendo el intentar tener el hijo modélico, puesto que todos perseguimos la perfección de una u otra manera, y no aceptamos la mediocridad, con lo que algo tan importante como un hijo se convierte, sin quererlo, en una escultura que queremos modelar de la mejor manera para recibir constantemente el reconocimiento general.

    Evidentemente hay muchas clases de chantaje, poco a poco iremos desmembrando cada una y analizando profundamente su causa-efecto.

    En Peques y más | Quiéreme como soy, no como quieras que sea, Niño bueno, niño malo
    Imagen | flickrized

    ]]>