Favoritos de 14536 en Peques y Más http://www.pequesymas.com/usuario/ seleccionado por 14536 http://www.pequesymas.com <![CDATA[¿Cómo se enseña a ser responsable?]]> http://www.pequesymas.com/desarrollo-social/como-se-ensena-a-ser-responsable http://www.pequesymas.com/desarrollo-social/como-se-ensena-a-ser-responsable Fri, 08 May 2009 08:38:55 +0000 seleccionado por 14536 responsabilidad
A todos nos gusta que nuestros hijos sean responsables. De sus posesiones, de sus tareas escolares, de su cuidado personal. Pero muchas veces no es así y pensamos: “Si yo no estuviera detrás…”. Les decimos mil veces que recojan su cuarto, pero por la noche, antes de acostarse, encontramos una leonera que tenemos que recojer nosotros para que sean capaces de encontrar su pijama.

Tener sentido de la responsabilidad significa saber aceptar las consecuencias de las propias acciones. En un sentido amplio, ser capaz de aceptar las obligaciones, de tomar decisiones importantes y afrontar directamente los problemas. Pero si los padres somos responables de nuestro trabajo y nuestra vida en general, ¿por qué ellos no lo aprenden por imitación, que es como se aprede la mayoría de las cosas? La clave creo que está en que este aprendizaje necesita práctica. Y no les dejamos.

Todos los niños y desde muy pequeños empiezan a pedir independencia. Primero es comer solos, tirarse solos a la piscina. Luego, hacer sus deberes del colegio e ir solos a la calle. Pero a los padres nos cuesta. Siempre pensamos que son pequeños aún, que no lo harán bien sin nosotros. Y esto es lo que aprenden nuestros hijos.

Si, cuando tienen tareas que realizar, nosotros nos empeñamos en recordárselas continuamente, pensarán que son nuestra responsabilidad y no la suya, así que, inconscientemente, delegarán. El psicoterapeuta Jesper Juul dedica muchas páginas a hablar de ello en su libro “Su hijo, una persona competente”.

Yo lo puse en práctica en un pequeño detalle de mi hija de seis años. Me costaba un enorme esfuerzo que se levantara a tiempo por la mañana, tenía que acudir muchas veces a su cuarto para insistirle en que se hacía tarde. Un día hablé con ella: le dije que yo había tomado la responsabilidad de levantarla durante mucho tiempo porque era pequeña, ahora había crecido y yo pensaba que ya estaba preparada para tomar esa responsabilidad. No hizo falta nada más. Desde entonces yo la despierto y le digo: “levántate cuando quieras”. Y siempre se levanta a tiempo, pero tampoco habría pasado nada si algún día hubiese llegado tarde.

También creo que hay que tener cuidado en cargarles con responsabilidades impropias de su edad. Sólo hay que observarlos y escucharlos, ellos pedirán aquello para lo que están preparados.

Más información | Psicología infantil
Foto | SiN+H

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<![CDATA[Primeros pasos hacia la lectura]]> http://www.pequesymas.com/lectura-infantil/primeros-pasos-hacia-la-lectura http://www.pequesymas.com/lectura-infantil/primeros-pasos-hacia-la-lectura Tue, 05 May 2009 17:51:43 +0000 seleccionado por 14536 leer.jpgLa lectura es, sin duda, el tema que más nos preocupa a los padres. Yo me encuentro ahora en ese punto, mi hijo acaba este año Educación Infantil y para el próximo curso, Primaria, necesita saber leer y escribir, al menos en el colegio en el que está. En nuestro caso particular se está haciendo muy cuesta arriba mostrando claros síntomas de rechazo hacia la lectura, aunque me pide que le lea toda clase de cuentos, al menos no se cierra a los libros.

El proceso de maduración en este campo es muy personal, al igual que no podemos obligar a un niño a hablar o a andar, mientras no esté preparado, no podemos hacerlo con la lectura, puesto que su desarrollo cognitivo y comprensión lectora también tiene su tiempo.

Alrededor de los 6 años es cuando el niño tiene desarrollada todas sus capacidades, con lo que se supone que la mayoría de ellos pueden leer, pero como toda regla tiene sus excepciones. Hay niños que con 4 años leen perfectamente y otros que con 7 años aún no son capaces de hacerlo correctamente, ambos casos entran dentro de la normalidad, aunque si bien es cierto no es lo mas habitual.

Lo principal es no preocuparnos en exceso ni transmitir esa preocupación a nuestros hijos. Ser constantes con ellos les ayuda, pero que no sientan presión al respecto, puesto que pueden llegar a sufrir un bloqueo y negarse en redondo a enfrentarse a ningún tipo de texto. Por otro lado, también hay que alabar cualquier tipo de avance que veamos, ellos sentirán mucha alegría de ver sus pequeños pasitos valorados, no olvidemos que es un gran esfuerzo que requiere mucha concentración y constancia.

Volviendo al caso de mi hijo, su profesora nos dijo en la última reunión que no tuviésemos prisa, que no nos agobiásemos por ver que algunos de nuestros hijos aún no sabían leer, aunque el programa educativo del colegio parece ir por otro camino, puesto que un niño cuando alcanza su maduración personal en este campo es capaz de aprender a leer en dos semanas. Lo que me gustó muchísimo es el símil que utilizó para el caso, nos dijo que para los niños el alfabeto no representa nada, es como si nosotros viésemos letras chinas, su cerebro no está capacitado para asimilarlo, de ahí la necesidad de la maduración lectora para que empezasen a “descubrir” realmente la letra y reconocerla entre las demás. Para conseguirlo cada colegio utiliza un método pedagógico específico, elegido por los profesores, que está diseñado para fomentar esa maduración.

Pero no todo queda en eso, un niño, como hemos repetido varias veces, aprende por imitación. No podemos incentivar a la lectura si nosotros no le servimos de ejemplo, si no tenemos libros en casa a su disposición, si no nos ven leer nunca, si no mostramos interés por la lectura,... ¿hace falta seguir?

Por ahora me voy a basar en algún simple truquito personal que he utilizado para incentivar la lectura en mi hijo, incluso alguno que mi hermana a utilizado con mi sobrina mayor para despertar el amor a la lectura, que por cierto ha conseguido, mas adelante profundizaré más en el tema.

  • Desde bebés es importante introducirles en la rutina lectora, contar un cuento o leerles un libro es fundamental, la mejor hora la de irse a la cama, pero en cualquier momento se puede improvisar una pequeña lectura.

  • Intentar darle emoción al relato, no leerlo de forma lineal y monótona, los cambios en la entonación hacen que el relato se torne mucho mas interesante.

  • Escenificar en la medida de lo posible las lecturas, bien sea disfrazándose e interpretando el cuento, o utilizar marionetas.

  • Llevarles a los cuenta cuentos siempre que podamos, de forma muy sutil les va acercando al mundo literario, también podemos realizarlos en casa. Un día en semana puede utilizarse con dicho fin, toda la familia reunida alrededor de un buen libro, esos momentos no se olvidan nunca.

  • Respetar mucho sus gustos personales, no obligar nunca a leer un libro que no les apasiona, pensará que todos son aburridos, mejor leerles las historias que ellos elijan, así fomentaremos su actitud positiva ante el libro. Este punto estaría en relación directa con su edad madurativa, ya que algunos niños un poco mayores siguen prefiriendo las lecturas mas infantiles, no debemos preocuparnos por ello, llegará el día que precisen otro tipo de libros.

  • No mostrarles la lectura como la alternativa al aburrimiento, las asociará fácilmente. El clásico comentario del niño “mamá, me aburro”, la posible contestación “¿por qué no lees un libro?”

  • Mezclar los libros con los juguetes, que sean totalmente accesibles a ellos, que los manejen a su antojo. Eso hará que los adapte a su vida cotidiana, no que los vea como algo que adorna la repisa y que solo se pueden utilizar en presencia del adulto.

  • No forzarles a leer con malos modales, gritos, imperativos ni malestar por nuestra parte. Solo conseguiremos abrumarles, con paciencia se consiguen mejores resultados.

  • En algunos casos los libros con pictogramas ayudan mucho, tienen dibujos llamativos y las historias se les hacen mas amenas.

    Un truco que a mí me está funcionando es seguir leyendo yo los libros pero los títulos los tiene que leer él. Poco a poco va admitiendo esta técnica y va avanzando pasito a pasito. Cuando logra terminar de leerlo se siente importantísimo, no para de reír y saltar al tiempo que dice “lo he leído mamá

    Mas información | El Umbral de la Luna

    Imagen | Fran Villena (villano)

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    <![CDATA[Menudo genio tiene]]> http://www.pequesymas.com/desarrollo-social/menudo-genio-tiene http://www.pequesymas.com/desarrollo-social/menudo-genio-tiene Tue, 19 May 2009 02:50:53 +0000 seleccionado por 14536 genio.jpgCreo que todos hemos oído alguna vez la frasecita “menudo genio tiene”, ya sea en nosotros mismos de pequeños, bueno algunos incluso ahora, o en nuestros hijos. Normalmente suele pasar que el niño se siente incomprendido, piensa que no se le está escuchando o incluso que no se le está haciendo el caso que él necesita, por lo que recurre al grito o al mal humor. Personalmente opino que no hay que alarmarse si alguna vez nos ha pasado que nuestro hijo se ha alterado mas de lo normal, siempre hay una razón de peso para dicha reacción.

    La mayor parte de las veces que mi hijo ha sacado su lado mas oscuro a relucir han sido en situaciones claras, que posteriormente analizas y ves que tenía toda su razón para ponerse así, en condiciones normales los adultos también solemos reaccionar de forma más o menos alterada según la situación en la que nos encontremos y el ánimo que tengamos.

    Partiendo de la base que solemos “gritarles” más de la cuenta en las situaciones en las que nos encontramos agobiados, en lugar de intentar explicarles como nos sentimos y así evitar voces desagradables, y sabiendo que ellos aprenden constantemente de nuestros actos y reacciones, no nos podemos quejar si nuestro genio se ve reflejado en muchos de sus actos. Después no es justo castigarles, regañarles o incluso intentar que repriman esos estados de tensión cuando, en la mayoría de los casos, somos nosotros, los adultos, los causantes del mismo.

    Claro que es complicado mantenerse tranquilo cuando vemos que llegamos tarde a algún sitio y aún no se han vestido, como ejemplo común, o que no parece escucharnos cuando tenemos que regresar a casa y ellos siguen jugando en el parque, etc. Para un niño el juego es constante, como ya hemos comentado en alguna ocasión, así que no es consciente de lo que dichas situaciones nos provocan a los adultos, así que actúa tal como le sale en cada momento. De ahí la gran importancia de hablar con ellos, explicar como nos sentimos y no ocultar lo que ciertos estados emocionales nos producen, el enfado general.

    Hay situaciones claras en las que se sabe que vamos a acabar más alterados de lo normal, un ejemplo claro es la hora peine en la mano, casi seguro que algún grito voy a ooir, no solo por el tirar del pelo, sino porque su reacción al dolor es incontrolable, normalmente el grito “¡que me estás haciendo daño MAMA!” es lo que más suelo escuchar, por mucho cuidado que pongo en esta parte del aseo diario. ¿Es razonable exigirle que no grite cuando lo está pasando tan mal?, lo mínimo que puedo hacer, ya que el pelo lo peino sí o sí, es aguantar ese desahogo de la mejor manera posible. Y como este caso nos encontramos al cabo del día muchos más.

    También es de gran importancia saber pedir perdón, no pretender que el niño se disculpe, la mayoría de las veces no entiende porqué, dado que su reacción es causada por una acción externa a ellos, y obligarles a ello les causa un sentimiento de impotencia ante lo injusto de la situación. Nuestro comportamiento es su guía constante, si otro adulto hace que nos alteremos, éste normalmente, suele pedirnos disculpas por el exceso en sus palabras o acciones, entonces ¿por qué un niño es tratado de diferente manera?, es una contradicción enorme que ellos son incapaces de asimilar, yo también sería incapaz de hacerlo en su caso, puesto que no entendería tener que disculparme ante alguien que me ha faltado al respeto.

    En Peques y más | El niño enfadado, Niño bueno, niño malo
    Imagen | fakelvis

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