Niños hiperactivos y sindrome TDAH: cómo distinguir al niño hiperactivo y tratamientos de este sindrome

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TDAH

La hiperactividad es un trastorno de la conducta de los niños. Básicamente se trata de niños que se mueven continuamente y sin que esa actividad tenga motivo aparente. Así, comienzan una tarea dejando de hacerla rápidamente para empezar otra que tampoco terminan. Esta hiperactividad aumenta cuando están en presencia de otras personas, sobre todo de personas poco conocidas o extrañas. Por el contrario, la actividad disminuye cuando están solos.

La hiperactividad suele ir acompañada del llamado TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad) que es un trastorno psiquiátrico que al parecer cada vez afecta a más niños. Algunos de los síntomas más frecuentes de esta alteración, según los expertos médicos son los siguientes:

Hasta los dos años de edad, pueden manifestar convulsiones o contracciones durante el sueño, problemas para dormir (duermen poco o se despiertan muy a menudo). Durante la comida no pueden parar quietos y manifiestan mucha irritabilidad.

Entre los dos y los tres años, pueden manifestar inmadurez en el lenguaje expresivo, actividad excesiva, poca conciencia de peligro y debido a ello suelen sufrir numerosos accidentes.

De los cuatro a los cinco años se añaden problemas de adaptación social y son muy desobedientes.

A partir de los seis años son impulsivos, muestran un gran déficit de atención que suele ir unido al fracaso escolar y evidencian comportamientos poco sociales.

Las consecuencias que estos trastornos tienen suelen generar conflictos en la familia. Son niños exasperantes y muchas veces los padres se culpan por ello porque creen que se trata de la educación recibida, incluso llega un momento que la propia familia se aísla socialmente por los problemas que genera el comportamiento del niño.

El tratamiento de este trastorno depende de cada caso. Parte de los especialista recetan fármacos, como los estimulantes, que sirven para la concentración del niño y los sedantes, en caso que el niño muestre rasgos psicóticos. Acudir al psicoterapeuta ayudará a mejorar el ambiente familiar ya que suelen aplicar técnicas de modificación de la conducta, es lo que se denomina tratamiento cognitivo.

Mucho se está discutiendo de si dar medicación a estos niños es o no adecuado, por ello muchos padres han optado por tratamientos alternativos al farmacológico. Se suele recomendar como actividad complementaria a la terapia psicológica los paseos por la naturaleza o parques de 20 minutos como mínimo, un estudio publicado en el Journal of Attention Disorders (en inglés), asegura que los niños responden mejor a pruebas de concentración y de atención tras dichos paseos.

Pero lo que cada vez recomiendan más expertos y padres que sufren éste trastorno es la práctica de deportes de relajación como el Yoga o el Pilates para niños, dicen que su práctica seguida durante varios meses permite que los niños puedan reducir la toma de fármacos ya que las técnicas de respiración y de relajación que se les enseñan en estos cursos logran calmar la ansiedad y ayudan a la concentración.

Otra terapia que se puede intentar es la musicoterapia que puede ser muy útil en el déficit de atención, que acompaña a la hiperactividad, porque trabaja el cuerpo, la mente y la emoción simultáneamente.

En el caso de que aparezcan este tipo de trastornos debemos acudir a los médicos especialistas y si ellos lo consideran oportuno recomendarán otras alternativas. En todo caso siempre tendrán que ser complementarias porque lo primero es la salud de nuestros hijos.

Más información | Padres con Alternativas
En Peques y Más | Hiperactividad
Imagen | Alisa

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