¿Cómo garantizar la seguridad durante los viajes en niños con necesidades especiales?

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Niños necesidades especiales y seguridad en el automóvil

En la actualidad ya existe más conciencia social acerca de la necesidad de reducir la siniestralidad que los accidentes de coche pueden provocar en niños, y todos (o casi) tenemos más claro que la mejor prevención pasa por utilizar sistemas de retención adecuados al peso de los peques.

Pero ¿qué ocurre con los niños que tienen necesidades especiales?, ¿qué pasaría si estos no pudieran utilizar sillas o elevadores convencionales debido a condiciones particulares físicas o psicológicas?

En el intento de responder estas cuestiones, la Fundación Mapfre cuenta con un completísimo informe descriptivo, que cuenta con referencias a experiencias en otros países, y algunos consejos. Se llama ‘los niños con necesidades especiales y su seguridad en el automóvil’. De él vamos a extraer algunos puntos de interés a lo largo de dos entregas.

Algunos niños tienen necesidades particulares relacionadas con determinadas condiciones, temporales o permanentes, de carácter médico, emocional o de aprendizaje. Cuando viajan como ocupantes de vehículos a motor, todos los niños deben ser protegidos con sistemas de retención adecuados a su tamaño y nivel de desarrollo. Además, algunos niños con determinadas condiciones médicas necesitan un mayor cuidado a la hora de seleccionar el sistema de retención más adecuado.

En España nacen cada año alrededor de 400.000 niños, y la población infantil de entre 0 y 14 alcanza prácticamente los 7.000.000. Se ha estimado que existen en España un mínimo de 60.000 niños con necesidades especiales desde el punto de vista de su transporte en el automóvil, aunque la cifra real es probablemente mucho mayor
Tasa poblacional niños con necesidades especiales. Tabla 1 Tasa poblacional niños con necesidades especiales. Tabla 1
Tasa poblacional niños con necesidades especiales. Tabla 2 Tasa poblacional niños con necesidades especiales. Tabla 2

Evidentemente el hecho de tener necesidades muy específicas que impiden utilizar los mismos dispositivos que otros niños, es un asunto que debe motivar a plantear soluciones. Así mientras en países como EE UU, Canadá o Suecia sí que existen guías publicadas y fácilmente accesibles sobre la seguridad en el automóvil de los niños con necesidades especiales, en España, y hasta la fecha, no existe nada comparable. De hecho muchos padres recurren a soluciones artesanales.

Y es que aunque los asientos homologados a los que tenemos acceso cualquiera de nosotros en tiendas de puericultura o grandes superficies, son válidos para algunos de estos niños, otros que con especiales o adaptados son normalmente más difíciles de adquirir y, resultan notablemente más caros, con precios que pueden superar ampliamente los 1.000 euros.

Los asientos infantiles de seguridad reducen sustancialmente el riesgo de lesión en caso de accidentes de tráfico y todos los niños, independientemente de su condición física o psíquica, tienen derecho al máximo nivel de seguridad cuando se desplacen en automóvil

¿En qué pensamos cuándo hablamos de niños con necesidades especiales?

Algunos pequeños tienen necesidades particulares, y hay niños que requieren un mayor cuidado a la hora de seleccionar el sistema de retención más adecuado.

Las necesidades especiales pueden ser de muchos tipos

  • Físicas temporales, o a corto plazo (niños prematuros o intervenciones quirúrgicas, por ejemplo)
  • Físicas permanentes, o crónicas (falta de tono muscular, osteogénesis imperfecta)
  • Psíquicas o emocionales
  • Relacionadas con problemas de desarrollo (o, en ciertos casos, de aprendizaje)
  • Condiciones relacionadas con el comportamiento o la conducta…
Algunas necesidades especiales son de moderada importancia o temporales, mientras que otras pueden ser muchísimo más serias o permanentes. Cada niño con necesidades especiales y su familia pueden ser, en definitiva, únicos o “especiales”

Recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría

Este organismo es el principal prescriptor y fuente de consejos sobre salud infantil en los Estados Unidos. Según la AAP, los niños con necesidades especiales deberían tener acceso a los recursos necesarios para un transporte seguro; además, las familias y los cuidadores de estos niños deberían disponer de información básica y consejos sobre cómo seleccionar un asiento infatil, sobre cómo instalarlo en los vehículos familiares y en el transporte escolar, y sobre cómo sentar adecuadamente a los niños en sus asientos.

Los padres deberían estar suficientemente informados sobre los recursos disponibles para viajar con seguridad con los niños con necesidades especiales, de modo que no necesiten acudir a productos inseguros o soluciones artesanales. Porque nunca debe modificarse artesanalmente un asiento infantil para que éste pueda ser utilizado por un niño con necesidades especiales; del mismo modo, nunca debe usarse un asiento que haya sido modificado para ser utilizado por niños con necesidades especiales, excepto si dicho asiento ha sido homologado y ha pasado las correspondientes pruebas de choque en laboratorio.

Consejos generales

(ofrecemos únicamente una selección de ellos, ya que en el informe completo de la Fundación Mapfre se encuentran completamente desarrollados)

  • En función de la condición médica del niño, puede ser aconsejable limitar los desplazamientos innecesarios.
  • Los asientos infantiles que miran hacia atrás nunca deben situarse delante de un airbag frontal, a menos que éste haya sido desactivado. El airbag frontal también puede resultar muy peligroso cuando se usan asientos infantiles orientados hacia delante.
  • El asiento trasero es el más seguro para cualquier niño: siempre que sea posible, los niños deben viajar en los asientos traseros del vehículo.
  • Si un niño con condiciones médicas especiales requiere ser observado continuamente, o muy frecuentemente, durante los viajes, entonces un adulto debería acompañarlo en los asientos traseros. Si el niño necesita ser observado continuamente y no puede ser acompañado en el asiento trasero por otro adulto que lo supervise, entonces podría considerarse la opción de solicitar un certificado para instalar en la plaza del pasajero delantero un interruptor e desconexión del airbag, en caso de que el vehículo no disponga del mismo.
  • Cuando un niño con necesidad de cuidados médicos especiales abandona el hospital, el protocolo médico de alta debería incluir información y formación sobre el uso del sistema de retención más adecuado en cada caso. En caso necesario, el protocolo debería incluir la entrega a los padres o cuidadores de un sistema de retención infantil adecuado.
  • Todos los niños con necesidades especiales deben contar con un plan de cuidados que incluya las precauciones necesarias durante los viajes o desplazamientos. El plan debería incluir un protocolo de actuación en caso de que surgiera una emergencia durante el viaje. Los padres siempre deberían llevar consigo una copia de dicho plan, a ser posible junto al sistema de retención infantil.
  • Si la operación de instalar o de sacar al niño de su sistema de retención es muy laboriosa, puede merecer la pena solicitar un permiso de aparcamiento para discapacitados. Las plazas de aparcamiento para discapacitados suelen ser más espaciosas, lo que permite una mayor comodidad a la hora de moverse alrededor del vehículo.
  • Nunca se debe dejar a un niño solo dentro del vehículo, ni siquiera cuando se vaya hacer una gestión que dure apenas unos segundos. La seguridad de su niño exige que se saque al niño de su asiento y se vuelva a instalar cada vez que se los adultos abandonen el vehículo.
Tengo que resaltar que estas recomendaciones son fruto de una actitud médica y social propia de un país en dónde sí que existen Guías específicas para estos niños con necesidades especiales. En España no las hay, sin embargo ello no quiere decir que los profesionales de la salud no estén informados al respecto, por lo tanto no se debería descuidar la necesidad de una adecuada comunicación con ellos

El objetivo de este documento es ayudar a que las familias con niños con necesidades especiales, quienes se enfrentan diariamente a un elevadísimo número de retos de gran calado, cuenten al menos en el campo de la seguridad de sus niños en el automóvil con consejos y soluciones técnicas de ayuda.

Este trabajo ha sido posible gracias a la especial sensibilidad por la seguridad vial infantil y, más en particular, por los niños con necesidades especiales, de la Fundación MAPFRE y de su Instituto de Seguridad Vial.

Por nuestra parte seguimos dentro de tres días con un resumen de la revisión de experiencias en otros países y de cómo determinadas condiciones particulares imposibilita el uso de las sillas y elevadores que se encuentran el mercado.

Imágenes | various brennemans en Flickr, Fundación Mapfre
Fuente | Fundación Mapfre
Informe completo | Los niños con necesidades especiales y su seguridad en el automóvil
En Peques y Más | Los niños deben viajar en sus asientos de seguridad al menos hasta que midan 1,35 centímetros, Cuatro de cada diez niños que perdieron la vida en un accidente de tráfico no utilizaban sistemas de protección
En Circula Seguro | Un estudio de la FUNDACIÓN MAPFRE revela que muchos niños discapacitados no viajan de manera correcta

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