
Si la semana pasada aclaramos el término de “acoso escolar” y hablamos sobre las formas en que se ejerce, hoy daremos algunas pistas para su prevención. Aparentemente es una tarea difícil, sin embargo los padres somos directamente responsables de la educación de los niños y la transmisión de valores, normas y comportamientos.
Nuestra misión sería proteger a nuestros hijos (y con ello a los niños de nuestro entorno) para que no acaben siendo víctimas del bullying, aunque también para que no adopten el papel de acosadores. La lucha contra este fenómeno es tarea de todos.







