
Durante el 2010 las denuncias de agresiones a padres aumentaron en España hasta las 8.000 frente a las 7.000 de 2009 y las 6.000 de 2008. Entre los motivos para ello se encuentran la falta de límites al menor y la sociedad consumista. Sorprendentemente las niñas suponen ya un tercio de los casos y se ha producido un aumento en el que la edad del agresor ha bajado.
Según los expertos, el principal perfil es de niños de clase media y media-alta, que dirigen su ira hacia sus progenitores, especialmente hacia las madres. Psicólogos especializados en el tema, afirman que las causas más destacadas son la falta de valores de la sociedad, la permisividad y falta de autoridad de los padres, que en un gran número de casos, por vergüenza o negativa del problema, denuncian cuando ya se ha producido la agresión.










