
Se han cumplido 100 días después de la primera intervención militar de la OTAN en Libia y la organización Save the Children alerta de que las escuelas permanecen aún cerradas por el conflicto y, por lo tanto, la mayoría de los niños y niñas libios se están perdiendo un periodo de educación crucial. Pero no sólo hablan de la escuela como facilitadora del aprendizaje, sino también de lugares que podrían permitir a los pequeños recuperar una cierta normalidad.
En la ciudad de Benghazi permanecen cerradas 43 escuelas que sirven de refugio a aquellos que se han visto forzados a dejar sus casas, a lo largo del país otras no pueden abrir debido a los combates, y por otra parte se da la situación de que hay muchos padres que tienen miedo de llevar a sus hijos a clase. “Hay muchos hombres armados por aquí, a veces disparan al aire, así que los padres no quieren que sus hijos salgan de casa”, explica Khidir Daloum (director regional de Save the Children en Oriente Medio).



