
Muchas veces los peques llegan a casa con dolor o picor de garganta. Las causas pueden ser variadas, desde una simple irritación por gritar, hasta un catarro, pasando por las alergias. La mayoría de las veces esta molestia no necesita tratamiento profesional aunque ello no quiere decir que bajemos la guardia y estemos atentos a si los síntomas empeoran.
Para aliviar estas molestias hay algunos remedios de nuestras abuelas y madres que pueden hacerlas desaparecer.
Si se trata de un catarro nada mejor que hacerles beber mucho liquido que no este frío. De esa forma la garganta estará hidratada, podemos darles agua, caldos, sopas y zumos, aunque conviene evitar refrescos que pueden hacer que la irritación empeore. También podemos darles algún caramelo o pastilla que contenga anti inflamatorio como los que venden en farmacias y que tienen varios sabores o la lizipaina con un ligero sabor a menta. No obstante y como siempre indicamos, antes de darles cualquier medicamento por inocuo que nos parezca, mejor acudir o preguntar al especialista.








