
Probablemente algunos de vosotros tenéis en casa hijos con un trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) diagnosticado, que les lleva a despistarse en clase y a no completar exámenes, deberes y otras tareas que requieren un proceso. Seguro que algunos habéis observado que este “despiste” no se produce cuando están jugando a su videojuego favorito. Esto mismo observaron los investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y del Hospital del Vall d´Hebron.
La clave para esta disparidad la encontraron en el núcleo accumbens del cerebro relacionada con el placer y la recompensa. Sussanna Carmona, investigadora de la unidad de Neurociencia Cognitiva de la UAB comenta:
A través de una resonancia magnética nuclear a 42 niños entre 6 y 18 años con TDAH, y otros 42 con la misma edad y sexo y sin ninguna anomalía cognitiva de conducta, hemos comprobado que el volumen de esta región, el estriado ventral, está reducido en los que tienen TDAH.

