La difícil última hora del día

¿No es verdad que la última hora del día suele ser la más difícil? Los niños, no sé por qué, se ponen nerviosos, quieren hacer en las tres últimas horas todo lo que no han hecho antes. Sus padres estamos cansados y deseando acabar el día, encontrar un ratito para descansar o dedicarnos a temas de adultos. Pero se hace eterno este final del día, nos irritamos. ¿Qué podemos hacer para no acabar enfadados?
Primero vamos a analizar por qué esa última hora es tan dura. Los chicos tienen ahora unas agendas apretadas, sin tiempo para sí mismos. Lo mismo que decimos sus padres. Por eso quieren aprovechar sus últimos minutos y sin embargo están nerviosos por el cansancio. Nosotros, peor, cansados y de mal humor, queremos terminar rápido. Pensamos pasar un ratito más con ellos, probablemente les hayamos dedicado poco tiempo en todo el día. Pero por otra parte ¡tienen que acostarse! Si no, no dormirán lo suficiente, rendirán poco en el colegio… La cabeza se nos llena de peligros sin fin.



