Para poder votar este post tienes que identificarte o registrarte aquí.
Para votar este post conéctate con Facebook
Connect

Nuestra experiencia durmiendo junto a los niños no puede ser más reconfortante. Todo empezó cuando nació el grande y nos dimos cuenta de lo incómodo que resultaba amamantar a demanda a un recien nacido que duerme separado de sus padres, a ello se unió que yo soy un poco perezosa cuando ya estoy (por fin) en la cama.
La verdad es que no me molesta despertarme en medio de la noche si están enfermos y atenderles, o si quieren ir al baño, pero ahora si miro hacia atrás veo que, en nuestro caso, dormir junto a los niños fue una de la mejores decisiones que tomamos, no me imagino a mí misma levantándome y yendo de una habitación a otra para consolar a un niño que tiene pesadillas, o siguiendo algún método para que acepten dormir solos. En nuestra trayectoria como padres que colechan con los niños hemos pasado por algunos cambios que han estado motivados por cambios de domicilio o necesidades personales. Cuando sólo teníamos un hijo, él dormía enmedio de nosotros dos como es lógico, al llegar la pequeña añadimos una cama pequeña y nos reacomodamos todos.
Leer más