
Hace poco hablé de Educación sexual en la familia, me centré en las preguntas que los niños pueden hacer, y también en la necesaria naturalidad por parte de los padres. Debemos perder el miedo y nunca pensar que nuestros hijos son demasiado pequeños para hablar sobre el tema con ellos, los pequeños preguntan cuando están preparados para escuchar las respuestas.
Sin embargo sería muy simplista pretender que la Educación Sexual que podemos ofrecer se limita a contestar preguntas y a ser naturales. Por ello me gustaría ampliar un poco este tema, y seguro que todavía se quedan muchos aspectos por tratar (quizás en otra ocasión).
En primer lugar la sexualidad debe ser entendida como un concepto más global no sólo relacionado con los genitales, ni siquiera con la erótica en general. La sexualidad nos puede permitir expresarnos y relacionarnos con todo el cuerpo. Además es un proceso que dura toda la vida e incluye todos los tipos los tipos de orientación sexual, se puede expresar de muchas formas.

Hace poco nos hicimos eco de una noticia que, en mi caso particular, me resulto muy impactante, el caso del primer transexual menor de edad operada para cambiar su sexo. Son muchas las opiniones que se pueden leer al respecto, todos somos libres de hacerlo, pero lo que resulta chochante es lo fácil que hablamos sin conocer a la persona, sin saber lo que siente o como ha sido su vida hasta ahora.