Mejor reñir en privado

Muchas veces nos vemos obligados a reñir a nuestros hijos. Recordarles las normas, avisar de algún sentimiento herido… Los maestros tienen esa tarea más a menudo, tienen más niños a su cargo. Pero tanto padres como maestros olvidamos frecuentemente que las riñas, mejor en privado.
¿No recordamos la vergüenza de recibir riñas delante de los demás compañeros de clase? Tampoco es agradable en medio de la calle, delante de otros niños del parque, ni siquiera en presencia de los hermanos queremos escuchar lo que no hemos hecho bien.
Si hay una situación urgente, podemos dar breves y contundentes indicaciones. Para charlas más extensas, se puede llevar aparte, esperar a casa, sacarlos fuera de clase.
Por eso en cualquier manual de manejo de recursos humanos leerá: “Los elogios, en público; las críticas, en privado”.
Foto | Joana_digital.



Dentro de las enseñanzas a nuestros hijos están las normas de educación básicas, como puede ser el saludo, pero más allá de las mismas se encuentra la obligatoriedad de tener que besar a las personas. Si nos referimos al ámbito familiar parece que la imposición del beso se hace más patente, con lo que solemos presionar a los hijos para que besen a sus abuelos, tios, etc.
Al igual que nuestra compañera Miriam, mi hijo también está apuntado a fútbol como actividad extraescolar. Por tanto todos los sábados tenemos que ir a los partidos, él se lo pasa genial y nosotros disfrutamos de verle jugar junto a sus amigos.
