Como todos los años, en esta época, las visitas familiares se incrementan. Las vacaciones estivales es lo que tiene, tiempo para poder realizar todas esas cosas que durante el resto del año nos resultan más incompatibles, por las distancias más que nada y lo poco que dura el fin de semana. Así que durante este mes hemos tenido las visitas de las primas, aumentando así la familia de un día para el otro.
La experiencia es muy interesante para todos, sobre todo en nuestro caso con un hijo único, vernos rodeados de niños durante todo el día es muy gratificante pero tremendamente trabajoso, aunque personalmente estoy encantada con ello.
