A mi hijo con ocho años ya le gustaba la historia. Sobre todo, claro está, cuando conlleva misterios, civilizaciones perdidas, luchas y aventuras. Cuando se interesó por la civilización romana, busqué un libro adecuado, pero me costó un poco.
Por casualidad, encontré el que aparece en la foto, Romanos, de la Editoral Susaeta. Tiene un formato grande y pesado, para leerlo sobre un mesa con toda la familia alrededor. Y aseguro que toda ella lo va a disfrutar.


