
Los años pasan pero las experiencias en la playa no varían mucho de cuando los padres éramos pequeños y teníamos su edad. Ahora nos toca ser padres y tenemos que jugar con nuestros hijos o al menos estar pendientes de ellos mientras estamos en la playa. Hay cosas que han cambiado mucho, por ejemplo, ahora la crema que le damos a los peques tiene muchos números. Y es que el factor de protección parece más un factor de complicación que otra cosa. En mi época nos dábamos crema de un bote de lata azul con letras blancas. Y nos duraba todo el día.
Pero las experiencias en la playa con niños son muchas más cosas que dar crema. Por ejemplo, hay que estar pendiente de que la ola que va a romper no le tire cuando va a llenar el cubo de agua, hay que vigilar que se ponga el gorrito para la cabeza, hay que llevar comida y bebida para cuando tenga hambre y sed. También hay que compartir los juegos de hacer castillos de arena con barreras para que el agua no entre en la fortaleza en la que se imaginan duelos de príncipes y dragones.









