
Hay ocasiones en las que debemos ir con mil ojos para que nuestros hijos no se alejen de nosotros ante el riesgo de pérdida: un centro comercial en hora punta, un espectáculo en la calle, una playa llena de gente. Soy consciente de que cada uno de nosotros tenemos cuidado de no perder de vista a los niños mientras son pequeños porque si se despistan quizás no sabrían volver hasta nosotros.
Por otra parte es muy recomendable que a partir de cierta edad (7 / 8 años) los niños puedan memorizar algún teléfono familiar, pero ¿lo recordarían en un apuro?, si son más pequeños aún puede que necesiten algo que hable por ellos. Peque Seguro nos ofrece una solución práctica consistente en unas calcamonías o tatoos temporales que podemos adquirir personalizados o preparados para anotar en ellos.

Toda aquella familia que tenga una mascota, antes o temprano, tendrá que enfrentarse a su pérdida, nadie somos eternos y, por desgracia, los animales suelen vivir menos que nosotros. Y es algo a lo que tendremos que enfrentarnos, tanto los adultos como los niños.