Un ratito juntos antes de dormir

Incluso los chicos mayorcitos se ponen mimosos antes de dormir. El cansancio, las frustaciones del día, los miedos hacen que a esa hora nos necesiten más que nunca. Aunque es una hora difícil, es el mejor fin para el día pasar un ratito juntos antes de dormir.
A esa hora se ponen confidentes y a pesar del sueño se les suelta la lengua. Creo que no es el momento de riñas por nuestra parte, sólo de escuchar y comentar. Puede que no nos parezca el momento de hablar, sino de dormir, pero las conversaciones no se pueden programar, surgen cuando los niños están tranquilos.





Al igual que nuestra compañera Miriam, mi hijo también está apuntado a fútbol como actividad extraescolar. Por tanto todos los sábados tenemos que ir a los partidos, él se lo pasa genial y nosotros disfrutamos de verle jugar junto a sus amigos.