
Cuando escolarizamos a nuestros hijos sabemos que un día tendrán que ponerse a estudiar para aprobar los exámenes, y que deberemos estar ahi para darles nuestro apoyo. Por otra parte a mí, particularmente, no me gusta perder de vista que en los estudios ocupan sólo una parte del tiempo de los niños, porque éstos también deben poder jugar y disponer de espacios para la comunicación con amigos y familias, además de para aprender de otras formas que no sean estudiando.
CEAPA ha editado una Guía que me gusta especialmente, está orientada a que los padres podamos ayudar a los niños en los estudios pero tiene en cuenta a los pequeños como personas que requieren que les motiven y les den cariño, y no sólo que les exijan un alto rendimiento escolar sin tener en cuenta sus otras necesidades. ¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos e hijas en los estudios? presenta de una manera amena los “pasos hacia delante” enfatizando de una manera positiva y con ilustraciones lo que sí debemos hacer los padres, y los “pasos hacia atrás” detallando aquellas cosas que deberíamos evitar.



Hemos empezado ya el colegio, todos los niños han vuelto a clase, y es momento de comenzar las actividades extraescolares. En muchos casos son elegidas por el niño, siendo posteriormente utilizadas por los padres como arma para conseguir mejorar los resultados académicos de sus hijos. Estamos ante una situación de ¿motivación o chantaje? hacia nuestro hijo.