Los niños se desarrollan física, afectiva, social e intelectualmente, eso lo sabemos todos. Pero es que los niños también se desarrollan sexualmente, y aquí es donde nos podemos encontrar los padres con un obstáculo. Todavía hoy en día en muchos hogares el tema es considerado tabú y se rodea de algunos mitos completamente falsos como, por ejemplo que “la información sexual puede confundir a nuestros hijos”.
La sociedad en la que vivimos nos guste o no es el entorno donde se desarrollan los hijos. Sabemos que las informaciones, las imágenes, etc. que, entorno a la sexualidad, reciben nuestros hijos, no son las más adecuadas para ellos, para su crecimiento. Entonces ¿cual es el papel de la familia?, creo que la presencia y la disposición de los padres es clave, que debemos estar dispuestos a contestar preguntas y expresar nuestros valores, también a filtrar algunas de las informaciones que los pequeños reciben, porque de lo contrario no habrá nada que se anteponga entre los estímulos erotizados o la presión de los cánones sociales, y los niños.

Ya nuestra compañera Nuria Ovejero nos habló en su día sobre la relación entre la