
Os tengo que contar que a pesar de todas las bondades que se le atribuyen al programa Supernanny, no he conseguido ver más que algunos minutos en un par de ocasiones, y lo que vi no me gustó. Tampoco me gusta lo que se cuenta de ella, así que como la televisión me gusta poco y ver sufrir a los niños aún menos, la posibilidad de que me convierta en seguidora es completamente inexistente.
Voy a aprovechar que este programa se emite de nuevo en el canal Cuatro, para compartir con vosotros un artículo de un psicoterapeuta maravilloso que se llama José Luis Cano Gil, que también es escritor. Y además de la opinión de este experto, os puedo aportar que los motivos principales por los que no me gusta Supernanny son los siguientes:




Todos nos hemos enfadado alguna vez, aunque algunos parecen vivir en ese estado casi permanentemente, y los niños no van a ser menos. Depende del adulto ayudarles a entenderlo y superarlo, para que no quede ira residual en ellos. Lo más importante es no juzgarles y comprenderles, puesto que como adultos sabemos lo que se siente al estar enfadados y no nos ayuda en nada que intenten prohibirnos el estar así, que es lo que muchos niños sufren en estas situaciones.