
Leyendo la edición digital de la revista Eroski Consumer, he encontrado este artículo que habla sobre la utilización de suplementos de omega-3 en niños como tratamiento para distintos trastornos, y también acerca de la obtención de este componente nutricional tan saludable. A las grasas omega-3 se les atribuyen propiedades como la protección cardiovascular, prevención del daño hepático o desarrollo del cerebro en niños pequeños.
Algunos estudios incluso han encontrado efectos positivos del omega-3 en algunos de los parámetros evaluados relacionados con el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDHA), aunque se carece de evidencia para recomendar la suplementación como parte del tratamiento.









