Los cómics son una fuente de diversión para los niños

He visto en el blog de Papel en Blanco que se hablaba de cómics y específicamente de Astérix y Obelix y me he lanzado también a comentar algo al respecto.
Nunca he hablado de Cómics y aunque no soy un grandísimo aficionado sí he leído alguno de los clásicos, españoles y de fuera de España. Muchos de ellos los conservo en cajas, que es donde mejor están, y otros andan por las estanterías esperando ser revisados por la familia o por mi mismo. Aunque todavía leo algunos cuando más los consumía y devoraba, no una sino varias veces, fue cuando era pequeño y los recuerdo con mucho cariño y emoción por lo bien que me lo pasaba cuando los leía.
En casa coleccioné muchos Super Humor, una fantástica serie de la Editorial Bruguera donde se podían encontrar los tebeos de Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape, Rompetechos, El Botones Sacarino, 13 Rué del Percebe y muchos otros escritos por Ibáñez y Escobar.



Creo que me he equivocado de época, al menos es lo que pienso cuando veo fotos como esta. Siempre he sido muy imaginativa, así que tener un pequeño bosque por habitación hubiese sido mi sueño cumplido, aunque no se si a mis padres les hubiese parecido lo mismo.