Cuando la empatía es lo que importa

Si nos remitimos a la Real Academia Española, ésta nos define literalmente empatía como: “Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro.”.
Esta definición que todos conocemos por su sencillez, no resulta tan sencilla cuando nos ponemos manos a la obra y pretendemos llevarla a la práctica.
Y es que si nos es difícil ponernos en el lugar de otro, cuando este otro es de nuestra edad y, por tanto, encontrarermos una mayor semejanza mental y afectiva; tanto mayor será esa dificultad cuando pretendemos “empatizar” con nuestros hijos, cuya situación o características mentales y afectivas distan tanto de las nuestras.


