¡Qué título más raro! ¿Qué pueden tener que ver la economía y la ecología con la higiene? Pues en realidad mucho. Como madre me paso la vida recordando a mis hijas que no es bueno ni necesario apretar tres veces el dosificador de jabón para lavarse las manos. Es más, generalmente incluso la dosis que sale al apretar una vez es excesiva.
Mis razones son simples: el jabón no es biodegradable, y cuanto más jabón utilizamos más aumentan los costes para depurar el agua, es decir, es poco ecológico; el jabón limpia las manos, pero también elimina las sustancias que sirven de protección natural a la piel, lo que hace que resulte poco saludable; por último, el jabón lo pago yo, y utilizar más cantidad significa invertir más dinero en jabón, es decir que no es bueno para la economía.