
Ya hace 48 años que se celebra el Día Escolar de la No Violencia y la Paz, desde que un educador mallorquín llamado Llorenç Vidal organizó unas jornadas sobre convivencia que quisieron reclamar una educación para la paz. Paz, que hermosa palabra y – a la vez – que carente de contenidos en el mundo en el que vivimos, y es que a todos nos gusta pronunciarla, pero en global parece que siempre faltan herramientas para trabajarla.
Sin embargo en las escuelas se puede hacer mucho por educar a los niños en la paz y no violencia, mediante acciones concretas y – mucho mejor – a través de contenidos transversales. Los pequeños deben entenderla como un concepto global en el que el respeto a los demás, la seguridad y la posibilidad de resolución de conflictos pacíficamente estén presentes.






