Con el verano a la vuelta de la esquina ya todos los niños sueñan con bañarse en la piscina. Y cuando se habla de piscinas y niños hay un tema inevitable: los cursos de natación.
En estas fechas muchas piscinas ofertan cursillos intensivos para enseñar a nadar a nuestros hijos, y los padres, en parte pensando en el buen rato que pasarán en el agua y en parte porque nos parece necesario para su seguridad, les apuntamos. Yo estuve en uno de esos cursillos en mi niñez, y lamentablemente no guardo buenos recuerdos de la experiencia.
