
La semana pasada estuve de vacaciones en Mallorca, y aproveché para hacer visitas turísticas. Aparte de los monumentos de Palma (me encantó la catedral), me gustó especialmente la naturaleza y los paisajes. Entre los paisajes naturales que más disfruté por su belleza, está la visita a las cuevas del Drach, situadas en la localidad de Porto Cristo. La visita dura una hora y la entrada cuesta 10,50 euros para todos los mayores de 8 años (los menores entran gratis), aunque no la recomiendo para aquellos que vayáis con un cochecito de bebé porque hay escaleras y otros obstáculos.
Si bien como os he dicho las cuevas me dejaron impresionada con las estalactitas, las estalagmitas y el lago interior, no me gustó en absoluto cómo está organizada esta. En primer lugar, porque al ser visitas organizadas de una hora de duración, entras en un grupo enorme, de tanta gente como personas se hayan acercado a las cuevas en los últimos 60 minutos (y en mi caso superaban la centena), por lo que tienes la sensación de ir un poco en rebaño y es fácil que los niños se despisten por la muchedumbre aunque no se pueden perder ya que el recorrido está muy marcado.

