
Hace unas semanas Enrique Dans se hacía eco del reportaje publicado en el diario The Guardian en el que analizaba la conveniencia de iniciar el aprendizaje de lenguajes de programación de forma temprana, incluyéndolo en los programas de educación de los colegios.
Y es que, según The Guardian, los niños tienen capacidades de sobra para aprender cosas más útiles y prácticas dando por supuesto que los críos ya sean capaces de leer, escribir, realizar cálculos, estructurar ideas o hacer presentaciones en público. Así que se considera que los peques podrían aprender lenguajes de programación para construir sus propias herramientas y probablemente dotarlas de sentido práctico. El otro día me decía mi sobrino que estaba aprendiendo HTML a pelo lo cual me pareció bien aunque sería mucho mejor que les enseñasen aplicaciones prácticas del HTML. Por ejemplo me parecería mejor fomentar el emprendimiento indicándoles cómo hablar con un gestor comercial sobre cómo resolver sus necesidades de comunicación mediante la publicación de una página en Internet. O sea, más lecciones prácticas y mucha gestión comercial aprovechando una base de conocimiento sólida y especializada.





