Niños acompañados pero muy solos

Hace unos dÃas pasamos un fin de semana familiar en un hotel y hubo una imagen que me causó cierto sentimiento de tristeza interior que querÃa compartir con todos vosotros en nuestro querido blog. La imagen de un niño con semblante triste, que a pesar de estar acompañado de sus padres me transmitió una soledad grande.
Era un niño de unos 8 o 9 años al que cada una de las veces que coincidà con él en la zona del restaurante del hotel a la hora del desayuno y de la cena, veÃa jugando con su videoconsola, ausente, concentrado en el juego, sin mediar palabra con sus padres y sin convivir con la vida familiar en un fin de semana que imagino que estaba destinado a pasar unos buenos momentos familiares después de una larga semana laboral y de colegio.


