
Parece que las parejas, en cualquiera de sus modalidades, son conocedoras de que la visita a un IKEA puede prolongarse porque alguno de los miembros quiere revisar más y más cosas interesantes y prácticas para llevarse a casa. Sin embargo, el otro empieza a pensar que lo que necesita es marcharse cuanto antes.
Para que cuando se llegue al momento: ¡no doy un paso más! que consiste en que un miembro de la pareja se aferra a una silla y dice: ¡cuando tengas claro lo que necesitamos comprar me vienes a buscar! Los creadores de IKEA se han inventado una zona especial para maridos aburridos en plan zona infantil.







