Mejor reñir en privado

Muchas veces nos vemos obligados a reñir a nuestros hijos. Recordarles las normas, avisar de algún sentimiento herido… Los maestros tienen esa tarea más a menudo, tienen más niños a su cargo. Pero tanto padres como maestros olvidamos frecuentemente que las riñas, mejor en privado.
¿No recordamos la vergüenza de recibir riñas delante de los demás compañeros de clase? Tampoco es agradable en medio de la calle, delante de otros niños del parque, ni siquiera en presencia de los hermanos queremos escuchar lo que no hemos hecho bien.
Si hay una situación urgente, podemos dar breves y contundentes indicaciones. Para charlas más extensas, se puede llevar aparte, esperar a casa, sacarlos fuera de clase.
Por eso en cualquier manual de manejo de recursos humanos leerá: “Los elogios, en público; las críticas, en privado”.
Foto | Joana_digital.

Me mandaron el enlace de este gran artículo de Miguel de Jara sobre el fracaso escolar. Más allá de hacer un breve resumen sobre lo que ha escrito, prefiero animar a todo el mundo a que lo lea detenidamente y saque sus propias conclusiones. En mi opinión refleja mucho de lo que está pasando hoy en día en las aulas y en los niños en general, sobre todo aquellos niños con un problema de déficit de atención.




Eso es lo que siempre defiendo “nunca es tarde para rectificar“, porque aunque muchos padres nos demos cuenta de que no hemos actuado de la manera más correcta ante nuestros hijos, todos somos humanos y cometemos errores, no debemos olvidar que rectificar es de sabios y siempre podremos modificar nuestras conductas respecto a la educación de nuestros hijos.