Cuantas veces en toda nuestra vida hemos recibido el mensaje de que los seres humanos debemos de mostrarnos comprensivos. Pero ¿nos mostramos comprensivos con los demás? ¿y con nuestros hijos? ¿qué significa realmente mostrarse comprensivo?
Ya hablamos el otro día de la escucha activa, de lo importante que resulta como herramienta a la hora de empatizar y comprender a nuestros hijos. Escuchar activamente para entender a los niños y demostrarles que nos importan y les queremos por encima de los conflictos que puedan surgir en nuestro camino del día a día. Y el siguiente paso en nuestro camino hacia el entendimiento será demostrarles que les comprendemos y les amamos.





Creo que todos hemos oído alguna vez la frasecita “menudo genio tiene”, ya sea en nosotros mismos de pequeños, bueno algunos incluso ahora, o en nuestros hijos. Normalmente suele pasar que el niño se siente incomprendido, piensa que no se le está escuchando o incluso que no se le está haciendo el caso que él necesita, por lo que recurre al grito o al mal humor. Personalmente opino que no hay que alarmarse si alguna vez nos ha pasado que nuestro hijo se ha alterado mas de lo normal, siempre hay una razón de peso para dicha reacción.
