Crónica de su primer partido de fútbol
Hace unos días en casa tuvimos un verdadero acontecimiento ya que nuestro “hombrecito” se ha estrenado “oficialmente” y ha jugado su primer partido de fútbol con su equipo del colegio. Algo que como padres nos hace sentir una mezcla de alegría propia de ver como un hijo se desarrolla sano y feliz, pero que por otra parte nos muestra como se ha hecho mayor demasiado rápido para asimilarlo y te llena de una cierta melancolía incontrolable.
Me gustaría explicaros como fue la experiencia y también la razón de que me terminara de gustar la idea de que “el peque” realice esta actividad, ya que al principio no me gustaba demasiado que añadiera una hora más a sus interminables horas de escuela un par de días a la semana, pero al final el balance está siendo muy positivo.

Ya se acabó lo bueno, hoy hemos empezado las clases, es nuestro primer día de colegio y nos queda todo un año por delante. Mi hijo no estaba muy convencido de ir esta mañana, normal yo tampoco, y es que la vuelta al colegio no suele ser demasiado divertida, al menos desde mi punto de vista, que suele coincidir muy a menudo con el de mi hijo.