
Actualmente con el estilo de vida que llevamos todos podemos comprobar que comemos mal y en exceso. Nuestro ritmo de vida ha hecho que hayamos sustituido la dieta mediterránea tradicional por otra rica en grasas animales. Esto nos ha llevado a estar situados en Europa como los más obesos, aumentando los problemas cardiovasculares, diabetes, hipertensión y otras enfermedades asociadas a la mala dieta y que cada vez surgen a edades más tempranas.
Por poner un ejemplo, hace poco la Sociedad Asturiana de Medicina de Familia y Comunitaria ha publicado datos dónde el Principado supera las tasas medias nacionales tanto en obesidad como en sedentarismo, siendo las mujeres mayores de 45 años y los niños los dos colectivos en los que el aumento del sobrepeso ha evolucionado de forma alarmante.










