
En los tiempos que actualmente nos toca vivir, lo más normal es que papá y mamá trabajen fuera de casa. Esto implica que el niño se quede a comer en el comedor del colegio, lo que convierte la cena en la única comida del día que hacemos juntos en familia. Es importante que nos sentemos a la mesa todos tranquilamente, para que disfrutemos de la misma, mientras comentamos los acontecimientos del día.
Para que los niños tengan una alimentación apropiada, convendría que tuviéramos a mano el menú escolar para compensar de alguna manera la comida con la cena. Solo así podemos preparar la cena para el peque teniendo en cuenta lo que ha comido en el día. Lo fundamental es que las cenas, no solo de los niños sino también de los adultos sean ligeras y poco grasas porque si son abundantes, lo normal es que provoquen pesadillas o hagan que el sueño sea poco reparador.







