
¿Comen chucherías vuestros hijos? los míos si, aunque con el tiempo hemos ido disminuyendo la ya de por sí pequeñísima cantidad de golosinas que ingieren. Al principio todo se convertía en una negociación y existía la posibilidad de que semanalmente pudieran comprar una bolsita con unas pocas (poquísimas) cuyo consumo fraccionaban a lo largo de varias jornadas.
Después fuimos sustituyendo los dulces por bolsitas de frutos secos o snacks salados, en nuestra visita a la tienda de “chuches”. Y ahora mismo estamos en una situación de parón temporal (yo espero que duradero) debido a que las caries de uno de mis hijos han empeorado. Ya sé que las golosinas no son la única causa y que mantienen ambos una buena higiene dental, pero es razón suficiente como para que decidan gastar el dinero en otras cosas.
Desde la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria nos cuentan que los productos dulces y salados que conocemos como “chuches” tienen un escaso (o nulo) valor nutricional y que pueden tener consecuencias no deseables.









