Los cuadernos Rubio

Yo nací en los 80 y ya había cuadernos de caligrafía Rubio. Antes que yo, mis padres también perfeccionaron su escritura en estos cuadernos de tapa verde en cuya contraportada se podía aprender a coger bien un bolígrafo. Nada menos que 50 años de empresa nos contemplan y aún se pueden encontrar en las librerías.
Me gusta la idea de que los peques puedan seguir aprendiendo no sólo a escribir bien, sino también a contar y a colorear con estos cuadernos que aguantan a la perfección el paso del tiempo. Esta empresa familiar, fundada hace medio siglo, ha sabido adaptarse a los tiempos y ahora desde su web responde a las necesidades de hoy en día. Os animo a que os deis una vueltecita y a que conozcáis la fundación Rubio, en la que se integra la vertiente más solidaria de estos cuadernos, o incluso su colección de ropa para peques.