
Vivimos en una sociedad de consumo y parece que sólo vale “lo que nos entra por los ojos”, pero cuando se trata de decidir la compra de juguetes para nuestros niños debemos sentarnos a valorar algunos aspectos como sus propias necesidades, la idoneidad, los valores que transmite o la cantidad de juegos que ya posee.
Hemos hablado ya de las recomendaciones a la hora de comprar juguetes, también del gasto previsto para la compra de juguetes según dos estudios diferentes: de Eroski Consumer e Imaginarium. Ahora vamos a ser un poco más prácticos.
Los niños no sólo pueden jugar con juguetes, de hecho hasta no hace mucho tiempo los principales medios para disfrutar jugando eran la compañía de sus amigos y un sinfín de elementos naturales con los cuales “construir” la diversión. Pero no voy a obviar la ilusión que a los niños les hace que Santa Claus o los Reyes Magos les traigan al menos un regalo de los que han pedido.







