
Las buenas costumbres se aprenden desde pequeños, como dice mi madre, así que hoy voy a proponeros unos cuantos trucos para que vuestro hijo aprenda a reciclar desde el principio. Esta buena costumbre no sólo repercutirá en el medio ambiente, sino que también os puede evitar multas si, como yo, vivís en una ciudad donde se penaliza el mal reciclaje.
- Podéis probar a poner cubos de distintos colores para cada residuo: uno negro para los materiales orgánicos, azul para el papel, verde para el cristal y amarillo para los envases.
- Inventad una canción para cada tipo de basura. A lo mejor os parece una tontería, pero os sorprenderíais las veces que los pequeños aprenden mejor algo cantando.
