
Mi hija tiene seis años y desde los dos años hasta los cinco ha estado afectada por las bronquiolitis y las crisis asmáticas respiratorias.
Quizá la noticia que todos los padres quieren/queremos oír es que las bronquiolitis remiten con el tiempo hasta convertirse en algo residual. Desde nuestra experiencia, este último año se puede decir que ha sido tranquilo y que se ha mantenido su salud de forma estable aunque no hemos podido bajar la guardia.
La experiencia que hemos ido ganando su madre y yo con ella es que la disciplina en la medicación es fundamental y que el consejo y el apoyo de los profesionales se hace muy necesario para no caer en el pesimismo y en la angustia. En esos cuatro años hemos tenido ingresos hospitalarios, mucha y variada medicación y una terapia, la fisioterapia respiratoria, que ha sido determinante para alejar el peligro de las recaídas.


