Puede que el título de este post resulte engañoso (y la fotografía que he utilizado también), puesto que no pretendo realizar un recorrido por las principales redes sociales en Internet a disposición de niños pequeños y grandes. De este tema ya se ha hablado detalladamente en Peques y Más como podréis comprobar al final del artículo. Más bien se trata de reflexionar sobre el significado de red social y sobre cómo las utilizamos.
Una red social es un grupo de personas unidas por intereses comunes, relaciones laborales, lazos de amistad o parentesco. Cada persona sea niño o adulto puede pertenecer a diversas redes a la vez, pensad en vosotros mismos o mejor, en alguno de vuestros hijos: tiene su grupo de amigos dentro de clase, se relaciona con otros niños diferentes cuando va al parque dos días a la semana, acude a una clase de música y allí también se vincula con pequeños que tienen la misma aficción, etc. Nuestros hijos pertenecen a una red social que es la familia nuclear, a otra formada por la familia extensa y a varias más que se componen de “iguales“ cuyos vínculos tienen orígenes diferentes.


Según nuestros hijos van creciendo van tomando más decisiones respecto a todo lo que les rodea. Su visión de mundo se va ampliando y sus gustos también se van consolidando. Su círculo de amigos se va afianzando, decidiendo quienes les gusta y con quienes no se lleva del todo bien.
Con el mal tiempo que está haciendo es posible que, la mayoría de nosotros, no salgamos tan a menudo como quisieramos, y como ya comenté, se nos está haciendo un invierno muy largo y duro, sobre todo para los niños. Al menos ese es nuestro caso, así que hay que inventar alternativas. Entre ellas está la de invitar a los amiguitos de mi hijo a casa, al igual que él también es invitado.




Últimamente he tenido algunas conversaciones interesantes sobre lo que es la amistad con mi hija mayor. Ella tiene algunas “amigas” que no se comportan como tales, se burlan de ella o la insultan cuando están enfadadas.