
La televisión puede ser una poderosa influencia en el desarrollo de un sistema de valores y en la formación del comportamiento de los niños. Desgraciadamente, una gran parte de la programación actual es violenta.
Cientos de estudios realizados en diferentes países sobre los efectos de la violencia en la televisión en los niños y los adolescentes han hallado que los niños pueden sufrir variadas consecuencias. Por ejemplo, volverse inmunes a la violencia, aceptar la misma como un modo de resolver los problemas, imitar algunos comportamientos que ven en la televisión e identificarse con ciertos caracteres, ya sean victimas o agresores.

Eso es lo que me pregunto después de escuchar a algunos grupos de padres o maestros. Y es que parece que seguimos minimizando el problema tan grande que es la violencia en los niños, con eso de que son precisamente niños…
Según la pedagoga de la Universidad de Valencia Petra María Pérez Alonso-Geta, los niños que pasan más tiempo viendo la televisión presentan conductas más agresivas y violentos y son menos felices, dado que los modelos televisivos que asimilan no los pueden trasladar a su vida diaria.

