El 11% de los niños está expuesto diariamente al humo del tabaco, incluso en su propia casa, según la Sociedad Española de Neumología Pediátrica (SENP), esto significa un gran riesgo de inicio precoz al tabaquismo y el incremento de la incidencia de patologías respiratorias como asma, bronquitis, infecciones de oído, incluso ciertos tumores en la edad adulta.
La doctora María Teresa Pascual, miembro de la SENP, explica textualmente,
los menores expuestos al humo de tabaco durante los dos primeros años de su vida son más propensos a desarrollar enfermedades pulmonares como el asma.
El fumador pasivo, es decir aquel que no fuma de forma directa, está inhalando más de 50 sustancias cancerígenas, los efectos en la salud por la exposición al humo del tabaco incluyen cáncer de pulmón, cáncer de los senos paranasales, infecciones de las vías respiratorias y enfermedades cardíacas. Además no existe una cantidad mínima sana de inhalación pasiva, con lo que hay que prestar especial atención al ambiente limpio para niños, embarazadas, personas con afecciones respiratorias y ancianos.
Según la doctora Gina Lovasi, de la Columbia University
Los niños expuestos habitualmente al humo de tabaco tendrían alto riesgo de desarrollar un enfisema precozmente. Los pulmones infantiles no se recuperarían por completo de la exposición temprana al humo de tabaco, aunque nunca fumen.
El problema se agrava cuando desde el propio hogar se tiene un ambiente contaminado, muchos padres fuman delante de sus hijos y están perjudicando directamente su salud, sin ser conscientes realmente de la gravedad que esto representa. Si además pensamos que los niños aprenden por imitación, estaremos fomentando, de forma inconsciente, el mismo hábito en ellos. A esto hay que añadir la edad temprana a la que empiezan a probar el tabaco, cuanto antes empiecen más difícil se hace el poder dejarlo.
Nos estamos moviendo en un mundo contaminado, no solo el tabaco afecta directamente a la salud, el humo que desprenden los vehículos también aporta una buena dosis de sustancias nocivas para el organismo. No podemos evitar respirar totalmente todas estas sustancias, pero sí podemos mantener un ambiente limpio en el hogar, incluso si salimos a tomar algo con nuestros hijos, buscar lugares libres de humo y ser los adultos los que pongan medios para que ellos no sean víctimas de estas adicciones.
En estudios realizados sobre este tema, publicados en ‘Families, Systems & Health’, el panorama no es demasiado alentador, en los casos de familias con padres fumadores tan solo el 30% de los padres deciden sentarse en la zona de no fumadores de trenes y restaurantes y apenas el 40% pide a otras personas que no fumen en presencia de sus hijos. Los autores del artículo resumen textualmente
Desafortunadamente, el 40% de los hogares y más del 50% de los coches exponen a los niños al humo ambiental, un carcinógeno de clase A [es decir, de las sustancia que han confirmado su relación con ciertos tumores.
En mi opinión es importante concienciarse realmente de lo dañino que es el humo para la salud de nuestros hijos, de esta manera podremos tomar medidas reales para su mejor desarrollo. Evidentemente no siempre es posible hacerlo, pero al menos en lo referente al tabaco, se pueden poner bastantes medios por nuestra parte.
Mas información | Medlines Plus, elmundo.es, diariovasco.com
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