Asociación RANA: siete pasos para proteger a nuestros hijos frente a los abusos sexuales

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De entre los problemas relacionados con la infancia que me tocan profundamente la conciencia, adquiere un papel relavante el tema de los abusos sexuales a menores. Considero que, por su gravedad, la sociedad debería disponer de más información al respecto a fin de proteger a los niños.


La asociación RANA es una organizacion sin ánimo de lucro de ámbito balear, que a través de la su página web nos ofrece amplia información sobre el maltrato a menores y los abusos sexuales a niños, así como nociones para su prevención y detección.


Existen una serie de falsas creencias entorno a los abusos sexuales que pueden dificultar un correcto tratamiento informativo y social,

Mitos y realidades

Una de estas afirmaciones es “los niños no dicen la verdad”, frente a esto se puede asegurar que pocas veces los pequeños inventan historias sobre haber sido abusados; también un mito relacionado con la detección que me ha sorprendido “ante la detección la familia siempre denunciará”,  y es que – en muchas ocaciones – tras detectar el abuso no se cree al menor, se le culpa, o no se denuncia.


Otra de las falsas creencias es “la privacidad es un asunto de cada familia y nadie se debe entrometer”, sin embargo desde RANA nos hablan de que, ante un abuso, se atenta contra los derechos del menor, o de la menor, no podemos entonces atender la supuesta privacidad.

¿Qué es el abuso sexual a menores?

Y para que podamos saber exactamente de qué hablamos, en la web de RANA nos cuentan que se trata de


Cualquier forma de contacto físico, con o sin acceso carnal, impuesta a un niño o niña, realizado sin violencia o intimidación y sin consentimiento. Puede incluir penetración oral, vaginal y anal, penetración digital, carícias o proposiciones verbales explícitas.



RANA ha adaptado una Guía de Prevención muy innovadora para que, a través de siete pasos, los adultos responsables podamos prevenir, detectar y actuar ante un caso de abusos sexuales a un menor.

Siete pasos para proteger a nuestros niños


Conocer los hechos. Los adultos tienen la responsabilidad de proteger a los niños, aceptar la realidad. Según los expertos una de cada cuatro niñas y uno de cada seis niños pueden sufrir abusos sexuales antes de cumplir 18 años, así pues es un problema que afecta a cualquiera, independientemente de su lugar de residencia, condición social u otros factores.

Reducir los riesgos. El abuso sexual se da cuando un menor se queda solo con el adulto abusador, es necesario pues que nos informemos sobre con quién se quedan nuestros hijos, y qué hacen.

Hablar sobre el tema. En general los niños mantienen el abuso en secreto, pero las barreras pueden caer si les hablamos abiertamente del asunto.

Mantenerse alerta. No hay que esperar señales obvias de que un niño está siendo objeto de abusos sexuales. Generalmente los indicadores están ahí (aunque no sean tan evidentes, y se pueden detectar).

Informarse, saber reaccionar. Es conveniente saber a dónde ir, a quién llamar y cómo reaccionar. El abuso sexual es un delito, ¡denunciémoslo!

Actuar cuándo se tienen sospechas. Está en juego el futuro bienestar de un niño.

Involucrarse. Es posible ofrecerse como socio o voluntario en organizaciones que luchan contra el maltrato y el abuso sexual a menores.

Cualquier adulto que conozca esta realidad, que sepa que un niño puede estar sufriendo abusos sexuales, o que lo sospeche, debe creer y escuchar al menor. También debería hacer que el pequeño se sienta orgullosos por haberlo contado así como transmitirle afecto. El adulto es el responsable de que el niño abusado no se sienta culpable y de ayudarle a salir adelante, de protegerle y de informarle de las actuaciones que se prevé hacer.


Imagen | RANA
Más información | RANA

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