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Seguridad en el parque: no sólo golpes

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Alergias e infecciones en los parques

A lo largo de varias entradas os hemos dado diversos consejos de seguridad en diferentes ambientes, todos ellos útiles cuando acudimos a un parque con nuestros hijos, ya que ahí también se mueven mucho, juegan, corren, saltan, lo hacen en estructuras duras y, además, se juntan varios niños a la vez para una misma actividad. Todo ello hace que exista el riesgo de golpes y heridas, de las que tanto hemos hablado.

Sin embargo, no son los golpes y las heridas los únicos riesgos que podemos encontrar en un parque cuando vamos con nuestros hijos. No es que sean muy habituales, pero hay otros riesgos que debemos tener en cuenta como el peligro de infecciones, de alergias y de contagios.

Limpios, lo que se dice limpios, no vuelven

Lo primero que debemos tener en cuenta es lo que los niños se llegan a manchar en un parque. Ya sabemos todos que limpios, lo que se dice limpios, no suelen volver, y esto es un riesgo de infecciones por la suciedad que puede haber en el parque.

No digo que no haya que llevar al niño porque se va a manchar, ni digo que no se tenga que manchar, porque si no lo hace ahora no lo hará nunca y, además, se ha visto que un poco de suciedad puede ser beneficiosa para los niños, al activarse el sistema inmunitario, provocando menos alergias (un niño demasiado limpio, demasiado estéril, sin microorganismos contra los que luchar, puede hacer más alergias al acabar el sistema inmunitario luchando contra cosas contra las que no debería, como alimentos o elementos del entorno), lo que digo es que tenemos que dejarles libertad, pero vigilando unas normas básicas de higiene, como lavarles las manos antes de tomar la merienda, o que se la tomen antes de llegar al parque, evitar que con las manos sucias se toquen la boca, la nariz y los ojos, en la medida de lo posible, y evitar que coman arena, que es uno de los manjares más desaconsejados de los niños más pequeños.

Los parques necesitan limpieza y mantenimiento

Alergias e infecciones en los parques 2

La mayoría de parques no tienen problemas de limpieza y mantenimiento porque los equipos de limpieza se hacen cargo de ello. Sin embargo aparecen de vez en cuando noticias de niños que han padecido infecciones en parques de nuestro país por un déficit de mantenimiento.

Obviamente no es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia, y en los parques lo recomendable es evitar tirar los restos de la merienda, envases y otras basurillas al suelo, no fumar y en consecuencia no tirar las colillas donde los niños juegan y, si tienes perro, ser lo suficientemente cívico como para evitar que el perro haga caca en un parque y, si la hace, recogerla, además de tratar de evitar que el perro chupe la fuente, porque los niños irán después, unos con más habilidad y otros con menos, y nunca se sabe si uno de ellos acabará "amorrándose" a ella.

Los niños se contagian unos a otros

Cabe la posibilidad, y esto no es lo peor, porque al menos es un lugar abierto, de que los niños sean contagiados por otros niños. Los mocos aparecen a la que llega el otoño, y al decir mocos me refiero a todo tipo de enfermedades contagiosas que los niños se pasan unos a otros con increíble facilidad, básicamente porque todos tienen un sistema inmunitario poco maduro.

Ya digo que es un lugar abierto, y es más difícil que en un aula, pero el hecho de que no sea un lugar muy limpio y de que todos toquen las mismas superficies continuamente hace que los virus se transmitan por contacto y el niño acabe malo simplemente por haber estado ahí donde ha estado otro niño malito.

Por todo ello, como hemos comentado, os recomiendo que los niños vayan a los parques, que disfruten de los columpios, que hagan y hagáis todo lo posible para evitar que se hagan daño con ellos y con otros niños, que les llevéis agua para que no chupen la fuente, que no les deis comida si tienen las manos negras y que no se lleven a la boca nada que no sea comida que le habéis dado vosotros, es decir, ni arena, ni un columpio (que algunos también los chupan), ni la comida del niño de al lado, que ya no quiere más o que prefiere regalarla para poder jugar con las dos manos libres.

Fotos | Maja&Co, William Murphy en Flickr En Peques seguros | Caídas y golpes: No hay que asustarse. Primero valorar, luego decidir, Golpes en la cabeza: cómo reaccionar y cuándo preocuparse, ¡A la montaña!: consejos de seguridad para los peques

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