
Como ya he dicho, el gato es en mi experiencia una estupenda mascota para niños. Pero, como en todo, existen algunos inconvenientes y precauciones que tener en cuenta.
De pequeños son muy juguetones y arañan a las personas y objetos. Se les puede enseñar fácilmente a no hacerlo con un ruido fuerte, como una palmada o un siseo fuerte, o golpeándolos suavemente justo en el momento en que lo hacen.
Para evitar este problema, algunas personas los llevan a operar para que les quiten las uñas, pero muchos veterinarios no quieren hacerlo porque hay que eliminar la última falange completa y se trata de una operación complicada y con postoperatorio delicado.
También puede ocurrir que no encontremos con que algún miembro de la familia tenga alergia al gato. Se puede saber si existe la alergia antes de adquirirlo entrando en contacto con algún gato de otra casa o de la calle. Pero a veces aparece la alergia después de que el gato ya lleva tiempo con nosotros. Soluciones posibles:
- Buscar otra casa para el animal.
- Existen en el mercado productos que evitan que la piel del animal se descame, que es lo que produce la alergia y no el pelo en sí. Hay que rociar al gato cada cierto tiempo y los síntomas de la alergia mejoran muchísimo.
- Como última opción, dejarlo en una perrera o sociedad protectora.
Desde luego, nunca abandonarlo, es cruel y ruin con un animalito indefenso.
Foto | Adwriter.
En Peques y más | El gato, una buena mascota para niños, ¿Cómo que abandonar a nuestra mascota?
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