
Queridos Reyes Magos:
Soy ya un niño de 12 años. Hace ya algún tiempo alguien me explicó en que consistía vuestra magia. Reconozco que, al principio me costó creérmelo. Más bien creo que no quería creérmelo.
Este año me gustaría ser mago, como vosotros, y hacer que los sueños de alguien a quien quiero mucho se hicieran realidad. En realidad se trata de esas personas que, ahora que he crecido me doy cuenta, no han hecho sino desvivirse por hacer que mis sueños dejen de serlos poniéndolos al alcance de mi mano, sintiendo tanta alegría yo al conseguirlo como ellos al proporcionármelo. Supongo que ya os habéis dado cuenta de que hablo de mis padres.
Este año algo ha cambiado. He visto la alegría de mis padres transformada en lágrimas. Algo va mal. Mi padre ya no va a trabajar. En estas fechas están más tristes todavía. Siento la necesidad de demostrarles todo aquello que me han intentado inculcar en estos años.
Mi carta y, con ella mis deseos, va dirigida a los Reyes Magos, los Reyes de la ilusión, los Reyes que hacen de lo imposible una realidad. Este 5 de enero dejaré mis zapatillas junto a la de mis padres, compartiendo una misma ilusión, un mismo deseo con ellos. Todo lo que deseo es su alegría y felicidad que, ahora me doy cuenta, también es la mía.
Creo que me estoy haciendo mayor.
¡Qué rollo!
¡Buen viaje y buena magia!
Foto | sergis blog
Comentarios
Ojalá
Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect