¿Queréis dar respuesta a las necesidades de energía de los niños?: empezad con un buen desayuno

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Desayuno

Para conseguir que nuestros hijos desayunen equilibradamente sólo tenemos que estar pendientes de que este sea completo desde el punto de vista nutricional, y de que los pequeños dispongan de tiempo suficiente para ingerir los alimentos preparados.

Las necesidades de energía y ciertos nutrientes son mayores entre los niños. Es por esto que los expertos recomiendan fraccionar las comidas en cinco, y a juzgar por los resultados del estudio de Eroski Consumer que ya habíamos presentado la semana pasada, las familias españolas no lo hacemos del todo mal, porque el 88 % de los encuestados afirmaba que sí que les proporciona a sus hijos el número de comidas recomendadas.

Habrá quien tenga hambre nada más despertarse, pero lo normal es que si los peques sólo disponen de cinco minutos para comer antes de ir al cole, manifiesten desgana. Así que somos los mayores los que debemos ponernos las pilas y despertarles al menos 15 minutos antes de lo previsto, así se alimentarán bien, no iremos con prisas, y además tendremos tiempo de charlar un poco sobre el día que nos espera a todos.

¿Los ingredientes que no pueden faltar en un completo y equilibrado desayuno?: proteínas (suelen ser derivados lácteos, pero también vale un huevo duro por ejemplo, o una loncha de jamón serrano con poca grasa), hidratos de carbono (desde galletas hasta tostadas con aceite, pasando por un magdalena) y vitaminas (zumo de naranja, macedonia de manzana y uvas, etc.)

Si pese a nuestros esfuerzos, los peques no muestran interés en el desayuno, siempre nos queda variar el menú diariamente, sorprender (por ejemplo dibujando una cara sonriente de mermelada sobre el pan) o unir los nutrientes en un solo plato. Esto último se puede conseguir gracias a las batidoras, y al ingenio de las mamás que saben que en un vaso puede estar concentrada la energía necesaria para varias horas.

Pero el estudio de Eroski Consumer, también nos alertaba de que cada vez es más frecuente el hábito de comer entre horas (picoteo). Con este hábito conviene tener cuidado porque si se toma mientras se realiza otra actividad (ver la tele, leer…) se corre el peligro de eludir los mecanismos de control del hambre y la saciedad.

Ya sabéis que una alimentación saludable es clave para el buen desarrollo de los niños, conseguirlo es una meta nuestra: empecemos por los desayunos, no descuidemos el fraccionamiento de las comidas, y desde luego olvidémonos de las chucherías dulces o saladas tomadas habitualmente.

Imagen | crimfants en Flickr
En Peques y Más | Un estudio revela que el 98% de los jóvenes españoles no se alimentan correctamente ni realizan actividad física.

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