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Niño inapetente

Nos ha llegado un comentario de una seguidora desesperada porque el niño no come y hemos considerado mejor que contestarle escribir sobre este tipo de problema alimenticio. La inapetencia en un niño pequeño se vive por los padres con angustia y preocupación por su salud. Cuando un niño está enfermo lo normal es que pierda las ganas de comer, sin embargo, nos referiremos al problema que surge cuando el niño no come estando sano.

Comer es un acto que cubre tanto necesidades nutricionales como afectivas. Cuando un niño sano deja de comer, puede estar manifestando algún tipo de problema en su vida cotidiana y es que nuestros peques son muy listos y cuando quieren conseguir algo de nosotros intentan llamar nuestra atención y a veces para conseguirlo utilizan este tipo de comportamientos que suelen resolverse con el tiempo, aun así, para quedarnos más tranquilos podemos ir anotando lo que comen durante un tiempo para llevárselo al pediatra y que valore si es correcto o debe intervenir en la alimentación del niño.

Según los especialistas, no debemos castigarles o regañarles si no comen, es mejor quitarle importancia al hecho, tampoco es conveniente premiarles cuando lo hagan porque reforzaríamos la idea de que si comen van a recibir un premio por hacer algo habitual y cotidiano.

Muchas veces nos sorprendemos cuando los niños comen bien y de todo en el colegio o cuando la comida se la da otra persona diferente a nosotros, pues bien lo que debemos entender es que es cuestión de rutina y hábitos. Debemos intentar respetar unas pautas a la hora de comer o cenar como es que que coman siempre en la misma habitación sentados todos a la mesa y evitar las distracciones como por ejemplo comer con la televisión o con otro tipo de juguetes, el objetivo es que se centren en la comida.

Hay que evitar a toda costa darles platos alternativos, es decir, si todos comemos pescado el niño también lo debe comer, es perjudicial ofrecerles otros alimentos. Si no quieren comer no hay que hacer de ello un drama porque muchas veces los peques lo que buscan es captar nuestra atención y si notan que no comiendo lo consiguen continuarán haciendo lo mismo.

Debemos enseñarles a comer, esto supone que no deben seleccionar la comida, acabarán imitando nuestro comportamiento a la hora de comer por ello es muy importante que ellos nos vean comer de todo a los mayores ya que si no pensaran que tampoco ellos deben tomar frutas, verduras o lo que no coman sus padres.

Insistimos como de costumbre que ante este tipo de situaciones con los más peques es imprescindible acudir al pediatra de vuestro hijo porque es el especialista el que os va a ayudar a resolver este tipo de situaciones y valorará si se trata de una etapa o de un trastorno que requiera tratamiento.

Imagen | Peter Rohleder

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